La fuente de capacidad competitiva no reside tanto en si la empresa produce o no, sino si está o no en contacto directo con la clientela, viéndole, oyéndole, hablándole y haciendo marca mediante el medio más potente que existe: la expriencia de compra. Por eso, "proveedor" y "empresa en retailig" (EER) son términos más adecuados, ... sobre todo para estimular la innovación.